domingo, 23 de marzo de 2008

Los Jrushovistas Enver Hoxha

- Los JruschovistasLa obra de Enver Hoxha, "Los Jruschovistas", está escrita en 1976, y pertenece a su serie de memorias. Contiene los recuerdos y las impresiones personales del autor sobre sus encuentros directos y contactos de todo tipo con dirigentes del PCUS y de otros partidos comunistas y obreros durante los años 1953 a 1961.LA ESTRATEGIA Y LA TACTICA DE JRUSCHOV A NIVEL INTERNO DE LA UNION SOVIETICAEnver HoxhaLas raíces de la tragedia de la Unión Soviética. Las etapas que atravesó Jruschov para usurpar el poder político e ideológico. La casta jruschovista enmoheció la espada de la revolución. ¿Qué se ocultaba detrás de la "dirección colectiva" de Jruschov? Jruschov y Mikoyan, cabezas del complot contrarrevolucionario. El viento del liberalismo sopla en la Unión Soviética. Jruschov y Vorochilov se expresan abiertamente contra Stalin. Jruschov erige su propio culto. Los enemigos de la revolución son proclamados «héroes»y «víctimas».Una de las orientaciones principales de la estrategia y de la táctica de Jruschov a nivel interno de la Unión Soviética, consistía en tomar totalmente en sus manos el poder político e ideológico y poner a su servicio el ejército soviético y la seguridad del Estado.Para realizar este objetivo el grupo de Jruschov debía actuar por etapas. En un principio no atacaría frontalmente el marxismo-leninismo, la edificación del socialismo en la Unión Soviética y a Stalin. Por el contrario, este grupo se apoyaría en las realizaciones alcanzadas, incluso las exaltaría lo más posible, para sentar el crédito y Suscitar una situación de euforia, con el fin de poder más tarde llegar a minar la base y la superestructura socialistas.En primer lugar, este grupo renegado tenía que apoderarse del partido, a fin de aniquilar la posible resistencia de aquellos cuadros que no habían perdido la vigilancia revolucionaria de clase, neutralizar a los vacilantes y atraerlos a sus filas por medio de la convicción o de las amenazas y al mismo tiempo promover a los puestos clave de dirección a los elementos nocivos, antimarxistas, arribistas, oportunistas, elementos que, naturalmente, no faltaban en el Partido Comunista de la Unión Soviética y en los aparatos del Estado soviético.En el Partido Comunista de la Unión Soviética, al salir de la Gran Guerra Patria aparecieron ciertos fenómenos negativos. La situación económica difícil, las devastaciones, las destrucciones, las grandes pérdidas humanas que tuvieron lugar en la Unión Soviética, exigían una movilización total de los cuadros y las masas para asegurar la consolidación y el progreso del país. Pero en lugar de esto se vio un envilecimiento del carácter y de la moralidad de muchos cuadros. Por otra parte, con su presunción ostentosa por las gloriosas batallas ganadas, con sus condecoraciones y privilegios y muchos otros vicios y concepciones erróneas, los elementos megalómanos despojaban al partido de su vigilancia, lo carcomían desde dentro. En el ejército se creó la casta que extendió su dominación brutal y arrogante también al partido, desnaturalizando su carácter proletario. La casta enmoheció la espada de la revolución que debería ser el partido.Pienso que en el Partido Comunista de la Unión Soviética, ya antes de la guerra, pero de modo particular después de ésta, se debieron observar signos de una apatía condenable. Este partido gozaba de gran renombre, había logrado también grandes éxitos en su camino, pero al mismo tiempo había comenzado a perder su espíritu revolucionario, y el burocratismo y la rutina lo estaban contaminando. Las normas leninistas, las enseñanzas de Lenin y de Stalin habían sido convertidas por los aparatchiks en fórmulas y slogans resobados y sin valor para la acción. Gran país era la Unión Soviética, el pueblo trabajaba, producía, creaba. Se decía que la industria se desarrollaba con los ritmos requeridos, que la agricultura socialista progresaba, pero este desarrollo no era del nivel deseado.No era la línea «errónea» de Stalin la que frenaba el progreso, al contrario, esta línea era correcta, marxista-leninista, pero a menudo era mal aplicada, incluso deformada y saboteada por elementos hostiles. La justa línea de Stalin era deformada también por los enemigos camuflado s en las filas del Partido y en los organismos del Estado, por los oportunistas, liberales, trotskistas, revisionistas, como eran, y salieron abiertamente más tarde, los Jruschov, los Mikoyan, los Suslov, los Kosiguin, etc.Jruschov y sus íntimos colaboradores en el putsch, ya con anterioridad a la muerte de Stalin, se contaban entre los más altos dirigentes que actuaban bajo cuerda preparando y esperando el momento propicio para una acción abierta y a. gran escala. De hecho, todos estos traidores eran conspiradores avezados en la experiencia de los diversos contrarrevolucionarios rusos, en la experiencia de los anarquistas, trotskistas, bujarinistaso Conocían también la experiencia de la revolución y del Partido Bolchevique, mas de la revolución nada de bueno habían aprendido, sólo aprendieron aquello que necesitaban para minada y minar el socialismo, escapando a los golpes de la revolución y la dictadura del proletariado.En una palabra, eran contrarrevolucionarios y elementos de doble cara en sus acciones. Por un lado dedicaban alabanzas al socialismo, a la revolución, al Partido Comunis.ta Bolchevique, a Lenin y Stalin y, por el otro, preparaban la contrarrevolución.Toda esta zupia acumulada saboteaba, pues, valiéndose de los métodos más sutiles, los cuales enmascaraba con elogios a Stalin y al régimen socialista. Estos elementos desorganizaban la revolución organizando la contrarrevolución, se mostraban“severos” contra los enemigos internos para difundir el miedo y el terror en el partido, en el Poder y en el pueblo. Eran siempre ellos los que rendían cuentas a Stalin de una situación de euforia que creaban artificialmente, mas en realidad socavaban la base del partido, la base del Estado, degeneraban los espíritus y elevaban por las nubes el culto a Stalin, a fin de poder derrocarlo más fácilmente mañana.Esta era toda una actividad hostil y diabólica que había agarrado por el cuello a la Unión Soviética, al Partido Comunista de la Unión Soviética y a Stalin, que, tal como vendrían a mostrar los hechos históricos, estaba rodeado de enemigos. Casi ninguno de los miembros del Presidium y del Comité Central levantó su voz en defensa del socialismo y de Stalin.Si se procede a un minucioso análisis de las directrices políticas, ideológicas y organizativas de Stalin en la dirección y la organizacion del partido, de la lucha y del trabajo, no se encontrará en general ningún error de principios, mas si tenemos en cuenta cómo estas directrices eran deformadas por los enemigos, y cómo eran puestas en práctica, veremos las funestas consecuencias de estas deformaciones y aparecerá por qué el partido comenzó a burocratizarse, a dejarse invadir por un trabajo de rutina, por un formalismo nefasto que lo paralizaban, que sofocaban su espíritu y su ímpetu revolucionario. El partido se iba cubriendo de un espeso moho, caía en la apatía política, pensando erróneamente que sólo la cabeza, la dirección, actúa y resuelve todo. Una concepción semejante creó una situación en que por todas partes y ante cualquier problema se decía “esto concierne a la dirección”, “el Comité Central es infalible”, “esto lo ha dicho Stalin y se acabó”, etc. Puede ser que muchas cosas que Stalin no dijera, eran encubiertas con su nombre. Los aparatos y los funcionarios se hicieron “todopoderosos”, “infalibles”, actuaban en la vía burocrática bajo las fórmulas del centralismo democrático, de la crítica y la autocrítica bolcheviques, que en realidad ya no eran bolcheviques. Así, pues, no hay duda de que el Partido Bolchevique había perdido su vitalidad de antaño. Este partido vivía con fórmulas correctas, pero sólo eran fórmulas; aplicaba, pero había perdido toda iniciativa; los métodos y las formas de trabajo que se utilizaban en la dirección del partido arrojaban un balance opuesto a los resultados esperados.En estas condiciones, las medidas administrativas burocráticas empezaron a predominar sobre las medidas revolucionarias. La vigilancia ya no era operante, porque tampoco era ya revolucionaria, a pesar de que a son de trompeta se la declarase como tal. De una vigilancia de partido y de masas, se convertía en una vigilancia de los aparatos burocráticos y se transformaba de hecho, aunque no enteramente desde el punto de vista de las formas, en una vigilancia de la seguridad del Estado, de los tribunales.Es comprensible que en este orden de cosas existente en el Partido Comunista de la Unión Soviética, echaran raíces y empezaran a cultivarse sentimientos y puntos de vista no proletarios, ajenos a la clase, en, las filas de los comunistas y en la conciencia de muchos de ellos. Poca a poco comenzó a extenderse el arribismo, el servilismo, la charlatanería, el nepotismo mórbido, la moral anti-proletaria, etc. Todo esto corroía el partido desde dentro, sofocaba el espíritu de lucha de clases y del sacrificio y empujaba a la búsqueda de una vida “agradable”, tranquila, de privilegios, de ventajas personales, de menor trabajo y esfuerzos. Así creó la mentalidad burguesa y pequeño-burguesa que se observaba o se expresaba a través de fórmulas y de juicios tales como: “Nosotros hemos trabajado, combatido y vencido par este Estado socialista, ahora gocemos y aprovechemos. Nosotros somos invulnerables, el pasado nos cubre todo». El mal peor era que esta mentalidad estaba tomando cuerpo también en los viejos cuadros del partido, con un buen pasado y de origen proletario, e igualmente en los miembros del Presidium del Comité Central, los cuales debían ser un ejemplo de pureza para los demás. Muchos de estos cuadros se encontraban en la dirección, en los aparatos y utilizaban bellamente las palabras, las frases revolucionarias, las fórmulas teóricas de Lenin y Stalin, cosechaban los laureles del trabajo ajeno y estimulaban el mal ejemplo.Así, en el Partido Comunista de la Unión Soviética se iba creando una aristocracia obrera de cuadros burócratas.Este proceso de degeneración se desarrollaba, desgraciadamente, bajo las consignas «alegres» y «prometedoras» de «todo marcha bien, normalmente, de acuerdo a las normas y leyes del partido», que de hecho eran violadas, «la lucha de clases sigue desarrollándose», «el centralismo democrático es preservado», «la crítica y la autocrítica continúan como antes», «existe la férrea unidad en el partido», «ya no hay elementos fraccionalistas y anti-partido», «pasó el tiempo de los grupos trotskistas, bujarinistas»., etc., etc. Este deformado concepto de la situación, que es donde reside la esencia del drama y del error fatal, era considerado en general, incluso por los elementos revolucionarios, como una realidad normal, por eso se pensaba que no existía ningún motivo de alarma, que los enemigos, los ladrones, los que infringían la moral eran condenados por los tribunales, que los miembros indignos del partido eran expulsados como de costumbre y, como de costumbre, se admitían otros nuevos, que los planes se realizaban, aunque en algunos casos no lo fueran, que la gente era criticada, condenada, elogiada, etc. De este modo, la vida, según ellos, seguía normalmente su curso y así se le informaba a Stalin de que“todo marcha normalmente”. Estamos convencidos de que si Stalin, como gran revolucionario que era, hubiera conocido la situación real en el partido, habría asestado un golpe demoledor a este espíritu malsano y el partido y el pueblo soviético se habrían levantado, porque, con razón, ellos tenían gran confianza en Stalin.Los aparatos no sólo no informaban correctamente a Stalin y deformaban burocráticamente sus justas directrices, sino que habían creado una tal situación en el partido y en el pueblo, que cuando el mismo Stalin, en la medida en que le permitían su edad y su salud, se reunía con las masas del partido y del pueblo, éstas no le informaban de las deficiencias y los errores que sucedían, ya que los aparatos habían inculcado a los comunistas y a las masas la idea de que“no debemos inquietar a Stalin”.El gran ruido que levantaron los jruschovistas sobre el pretendido culto a Stalin era en realidad un bluf. Este culto no había sido cultivado por Stalin, que era un hombre sencillo, sino por toda la bazofia revisionista acumulada a la cabeza del Partido y del Estado, que, entre otras cosas se valía del gran cariño que los pueblos soviéticos mostraban por Stalin, particularmente después de la victoria sobre el fascismo. Si se lee los discursos de Jruschov, Mikoyan y de todos los otros miembros del Presidium, se verá los elogios desenfrenados e hipócritas que estos enemigos prodigaban a Stalin mientras éste estuvo en vida. Esta lectura provoca nauseas cuando piensas que detrás de estos elogios, dichos elementos ocultaban su trabajo hostil a los ojos de los comunistas y de las masas, los cuales estaban engañados al pensar que tenían ante sí dirigentes fieles al marxismo-leninismo y camaradas leales a Stalin.Incluso después de la muerte de Stalin los “nuevos” dirigentes soviéticos y sobre todo Jruschov se abstuvieron todavía por un tiempo de hablar mal de Stalin, hasta lo valoraban y lo trataban de “gran hombre”, de “líder con una autoridad indiscutible”, etc. Jruschov tenía que hablar así para ganar crédito dentro y fuera de la Unión Soviética, para hacer creer que era “fiel” al socialismo y a la revolución, “continuador” de la obra de Lenin y de Stalin. Jruschov y Mikoyan eran los más encarnizados enemigos del marxismo-leninismo y de Stalin. Uno y otro eran la cabeza del complot y del putsch, que habían preparado desde hacía tiempo con arribistas y antimarxistas del Comité Central, del ejército y dirigentes de la base. Estos putschistas no descubrieron su juego inmediatamente después de la muerte de Stalin, sino, cuando debían, y a medida que les era necesario continuaban vertiendo su veneno, mezclándolo con alabanzas a Stalin. Debo decir que Mikoyan en particular, en los numerosos encuentros que me ha tocado tener con él, jamás ha pronunciado un elogio a Stalin, por más que en discursos y peroratas, viniera y no viniera a cuento, los putschistasentonaran ditirambos y glorias a Stalin. Alimentaban el culto a Stalin a fin de aislarIo lo más posible de las masas, y, enmascarándose tras este culto, preparaban la catástrofe.Jruschov y Mikoyan actuaron de acuerdo a un plan preestablecido y, con la muerte de Stalin, encontraron libre campo de acción, debido asimismo a que los otros, desde Ma1enkov a Vorochilov, pasando por Beria y Bulganin, se mostraron no sólo ciegos, sino también ambiciosos y cada uno pugnaba por el Poder.Estos y otros, viejos revolucionarios y comunistas honrados, se habían convertido ya en representantes típicos de esa rutina burocrática, de esa “legalidad” burocrática que había sido instituida y, cuando tímidamente quisieron recurrir a esta “legalidad” contra el complot manifiesto de los jruschovistas, la acción había sido consumada desde hacía tiempo.Jruschov y Mikoyan, en perfecta unidad, supieron maniobrar entre aquéllos, oponer unos a otros. En pocas palabras, pusieron en acción la táctica siguiente: crear rencillas y escindir el Presidium, organizar las fuerzas putschistas fuera de éste, continuar hablando bien de Stalin para tener las masas de decenas de millones consigo y aproximar así el día de la toma del Poder, liquidar a los adversarios y toda una época gloriosa de la construcción del socialismo, las victorias de la Guerra Patria, etc. Toda esta actividad febril (y esto nosotros lo notábamos) tendía a crear la popularidad de Jruschov dentro y fuera de la Unión Soviética.Jruschov, bajo el paraguas de las victorias que la Unión Soviética y el Partido Comunista de la Unión Soviética habían logrado con Lenin y Stalin a su cabeza, hacía todo lo posible por que los pueblos y los comunistas soviéticos pensaran que nada había cambiado, que un gran dirigente había muerto, pero que un dirigente «todavía más grande» subía, y ¡qué dirigente!, «¡todo igual de fiel a los principios y leninista, e incluso más que su predecesor, pero liberal, popular, sonriente, lleno de humor y jovialidad!».Mientras tanto, la víbora revisionista, que iba tomando sus impulsos, empezó a verter su veneno sobre la figura y la obra de Stalin, al comienzo no atacando a Stalin por su nombre, sino lanzándole golpes indirectos.En uno de los encuentros que tuve con Jruschov, en junio de 1954, en un plano supuestmente de principios y teórico empezó a explicarme la gran importancia de la «dirección colectiva», los grandes daños que entrañaba la substitución de aquélla por el culto a una persona, me llegó a mencionar también unos pasajes aislados de Marx y de Lenin para darme a entender que sus afirmaciones tenían un «fondo marxista-leninista».De Stalin no dijo nada malo, en cambio descargó todas sus baterías contra Beria, acusándolo de faltas reales e imaginarias. Lo cierto es que en esta etapa inicial de su ofensiva revisionista, Jruschov no tenía mejor carta que Beria si quería poner en práctica sus planes secretos. Como he escrito más arriba, Jruschov presentó a Beria como el responsable de muchos de los males; éste habría subestimado el papel del primer secretario, habría perjudicado la «dirección colectiva», habría intentado poner el Partido bajo la dirección de La Seguridad del Estado. Bajo la máscara de la lucha contra los daños causados por Beria, Jruschov, por una parte, se afianzaba en la dirección del Partido y del Estado y echaba mano del Ministerio del Interior, Y por otra parte, preparaba a la opinión para el ataque abierto que poco más tarde emprendería contra José Visarionovich Stalin, contra la verdadera obra del Partido Comunista Bolchevique de Lenin y Stalin.Muchas de estas acciones y cambios inopinados nos causaban impresión, pero era demasiado pronto para que pudiéramos captar las verdaderas proporciones del complot que estaba siendo puesto en práctica. Sin embargo, desde entonces, no podíamos dejar de observar la naturaleza contradictoria de los actos y las ideas de este “nuevo dirigente” que tomaba las riendas de la Unión Soviética. Este mismo Jruschov que ahora se presentaba como un adepto de la “dirección colectiva”, algunos días antes, en un encuentro que habíamos tenido con él, se nos presentó, al hablarnos del papel del primer secretario del partido y del primer ministro, como un ardiente partidario del “papel del individuo”, y de la“mano dura”.Después de la muerte de Stalin, se tuvo la impresión de que estas “personas de principios” habían establecido una dirección colectiva. Esto era propagado con gran bombo para señalar que“Stalin había violado el principio de la dirección colectiva”, que “había bastardeado esta importante norma de dirección leninista” y que “la dirección del partido y del Estado, de colegiada que era se había convertido en una dirección personal”. Esto era una gran mentira y los jruschovistas la difundían para preparar su propio terreno. Si la colegialidad había sido violada, la falta debía buscarse no en las correctas ideas formuladas por Stalin en lo que se refiere a diversos problemas, sino en las adulaciones rastreras de estos otros y en sus decisiones arbitrarias que tomaban deformando la línea en los diversos sectores que dirigían. Y ¡¿,cómo se podían controlar los actos de estos elementos anti-partido que habían rodeado a Stalin, en un momento en que ellos mismos propagaban la idea de que el“CC (el Comité Central) lo sabe todo”, “Ce-Ka znayet vsio” ?! (En ruso en el original). Actuando de este modo, estos individuos querían convencer al partido y al pueblo de que“Stalin sabe todo lo que pasa” y “él aprueba todo”. En otros términos, en nombre de Stalin y por medio de los aparatchiks reprimían la crítica y buscaban convertir el Partido Bolchevique en un partido sin espíritu, en un organismo desprovisto de voluntad y energía, que vegetara de día en día, aprobando todo lo que decidía, urdía y deformaba la burocracia.En la campaña por la pretendida instauración de una dirección colectiva, Jruschov trató de maniobrar hábilmente, levantando un ruido ensordecedor sobre la lucha en contra del culto a la personalidad. Ya no habría fotos de Jruschov en la prensa diaria, no habría grandes titulares colmándole de elogios, ahora se recurría a otra táctica, resobada: todos los periódicos estaban plagados de declaraciones públicas, de discursos de Jruschov, todo eran noticias que daban a conocer sus encuentros con embajadores extranjeros, su presencia cada noche en las recepciones de los diplomáticos, sus entrevistas con delegaciones de partidos comunistas, sus encuentros con periodistas, hombres de negocios, senadores norteamericanos y millonarios occidentales, amigos suyos. Toda esta táctica pretendía contraponerse al método del «trabajo cerrado de Stalin», a «su labor sectaria», que, según los jruschovistas, había sido muy nefasta para la apertura de la Unión Soviética al mundo exterior.Esta propaganda jruschovista tenía por objeto mostrar al pueblo soviético que ya había encontrado a su “auténtico dirigente leninista, que sabe todo, que todo lo resuelve correctamente, que posee una vitalidad extraordinaria, que da la debida respuesta a quienquiera que sea”, y cuya actividad desbordante “hace que en la Unión Soviética se corrija todo, se borren los crímenes del pasado y se vaya adelante”...Me encontraba en Moscú, con motivo de una reunión de los partidos de todos los países socialistas. Fue en enero de 1956 si mal no recuerdo, cuando tuvo lugar una reunión consultiva sobre los problemas del desarrollo económico de los países miembros del COMECON. Era el tiempo en que Jruschov y los jruschovistas llevaban adelante su actividad hostil. Nos encontrábamos con Jruschov y Vorochilov en una villa a las afueras de Moscú, donde habían sido invitados a un almuerzo todos los representantes de los partidos hermanos. Los otros todavía no habían llegado. Nunca había escuchado de boca de los dirigentes soviéticos hablar abiertamente mal de Stalin, y yo, por mi parte, continuaba hablando con cariño y mucho respeto del gran Stalin. Al parecer, mis palabras no sonaban bien en los oídos de Jruschov. Mientras se esperaba la llegada de las atros camaradas, Jruschov y Vorochilov me dijeran:-¿Podríamos ir fuera a dar un paseo?-Salimos y nos adentramos en el parque. Jruschov le dice a Klim Vorochilav:-Hable, háblele un poco a Enver de los errores de Stalin.Puse mis oídos bien atentos, a pesar de tener desde hace tiempo mis sospechas acerca de sus fechorías. Y Varochilov empezó a hablarme de que “Stalin se ha equivocada en la línea del partida, que ha sido brutal, violenta de tal manera que era imposible discutir can él”.- “Stalin -cantinuó Varochilav- ha permitido crímenes, cuya responsabilidad es totalmente suya. Se ha equivocado igualmente en el terreno del desarrallo de la economía, por consiguiente el epíteto dearquitecto de la ‘construcción del socialismo’ con el cual se le ha calificado, es injustificado. Con las demás partidos, Stalin no ha mantenido relaciones correctas...”Vorochilav permaneció un largo tiempo, lanzando toda una sarta de cosas de este género en contra de Stalin. Algunas las captaba, otras se me escapaban, pues como he dicho antes no dominaba bien el ruso, mas con todo logré comprender la esencia de la plática y el objetivo que estos dos perseguían, y me sentí indignado. Jruschav caminaba delante de nosotros y con su bastón iba tocando las coles que habían plantado en el parque. (Jruschov había hecho plantar legumbres hasta en los parques, para hacerse pasar también como un gran maestro en agricultura.)Cuando Vorochilov acabó con sus habladurías y calumnias, le dije:-¿Cómo es posible que Stalin haya cometido tales errores?Jruschov, contrariado, se volvió y me respondió:-Es posible, es posible, camarada Enver, Stalin ha hecho todas esas cosas.-Ustedes habían observado todo esto cuando Stalinestaba en vida. Entonces, ¿cómo no le ayudaron a evitar esos errores que, según dicen, habría cometido? -pregunté a Jrusohov.-Es natural, camarada Enver, que nos hagas esta pregunta, ahora ¿ves esta capusta*? Stalin te cortaba la cabeza con tanta facilidad como el jardinero puede cortar esto, y Jruschov golpeó una col con el bastón.-¡Todo está claro! -, le dije a Jruschov y ya no volví a hablar.Entramos en la casa. Los demás camaradas habían llegado. Yo hervía de ira. Aquella noche se nos serviría sonrisas y promesas para un «mayor» y más «impetuoso desarrollo» del socialismo, de «más ayuda» y «más amplia colaboración en todos los terrenos». Era el momento en que se preparaba el tristemente célebre XX Congreso, el tiempo en que Jruschov estaba caminando más rápidamente hacia la toma del Poder. Se estaba creando una imagen de dirigente mujik, «popular», que abría las cárceles y los campos de concentración, que no sólo no temía a los reaccionarios y los enemigos condenados y encarcelados de la Unión Soviética, sino que, al ponerlos en libertad, quería mostrar que entre éstos habían también « inocentes » .Ya se sabe lo trotskistas, complotadores, contrarrevolucionarios que eran Zinóviev y Kámenev, Rikov y Piatakov, lo traidores que eran Tukachevski y demás generales agentes del Intelligence Service o de los alemanes. Pero para Jruschov y Mikoyan todos ellos eran buena gente y poco tiempo después, en febrero de 1956, serían presentados como víctimas inocentes del «terror stalinista». Esta ola se iba moviendo poco a poco, se iba preparando cuidadosamente a la opinión. Los «nuevos» dirigentes que no eran otros que los viejos, a excepción de Stalin, se hacían pasar por liberales queriendo decir al pueblo: «Respira libremente, eres libre, estás en la verdadera democracia, porque el tirano y la tiranía han sido liquidados. Ahora todo anda por el camino de Lenin, está surgiendo la abundancia, los mercados van a llenarse, no vamos a saber qué hacer con tantos productos».Jruschov, este repugnante charlatán, encubría sus supercherías y astucias con pamplina s y palabrerías. Sin embargo, recurriendo a estas prácticas creó una situación favorable a su grupo. No pasaba día en que Jruschov no desplegara una desenfrenada demagogia en cuanto al desarrollo de la agricultura, no cambiara hombres y métodos de trabajo para convertirse él en único «patrón competente» de la agricultura, que emprendía tales «reformas» personales.Jruschov «había inaugurado» su escalada al puesto del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética con un largo informe sobre los problemas de la agricultura que presentó en el curso de un pleno del Comité Central, en septiembre de 1953. Este informe, que fue calificado de «muy importante», contenía aquellas ideas y reformas jruschovistas que en realidad ocasionaron a la agricultura soviética tan graves perjuicios que aún hoy se dejan sentir sus catastróficos efectos. El bullicio y el ruido montados sobre las «nuevas tierras» eran un bluf. La Unión Soviética ha comprado y sigue comprando millones de toneladas de cereales de los Estados Unidos de América.En cuanto a la «dirección colectiva» y a la desaparición de las fotos de Jruschov de los periódicos, serían fenómenos de corta duración. El culto a Jruschov comenzaba a ser movido por los intrigantes los liberales, los arribistas, los 1ameplatos y los aduladores. La gran autoridad de Stalin, fundada sobre su obra imborrable, fue saboteada dentro y fuera de la Unión Soviética. Su autoridad cedió el lugar a la de un charlatán, de un payaso, de un chantajista

lunes, 25 de febrero de 2008

Presentación del Segundo Seminario

Presentación del seminario.

Generalmente la grandeza (o “miseria”, según el cristal con que se mire) del marxismo tiende medirse solamente desde sus tremendas conclusiones, y la mayoría de las personas que las conozca más o menos bien, se considera más o menos entendido en el tema... Pero, lamentablemente, la mayoría desconoce que detrás de esa portentosa construcción del pensamiento se encuentra un método que la hace posible, que le da su peso específico, que la convierte en el más alto eslabón en la evolución de la comprensión de la realidad por parte de la humanidad. Un método que sólo pudo aparecer en un determinado momento de la historia, ni antes ni después: cuando como especie hubimos reunido suficientes certezas científicas como para que una mente extraordinaria como la de Marx, procesando lo acumulado en unos 160 000 años de “sapiencia” del homo sapiens, pudiera deducirlo... Nos referimos al “materialismo dialéctico”, de cuyo estudio tratará este seminario.
Presentación del seminario.
Normalmente medimos los comunistas nuestra comprensión sobre el contenido de El Capital, considerando exclusivamente nuestro manejo de sus conclusiones. Nos parece suficiente con tener comprensión sobre lo que es la plusvalía (valor agregado), sobre su producción relativa y absoluta, sobre lo que es la forma de valor y su expresión general y la transformación en capital de este último. Pensamos que teniendo claridad sobre las conclusiones a las que arribaron Marx y Engels tenemos a la misma vez dominio sobre el socialismo científico.
Con frecuencia se suele sostener que una aplicación acabada del socialismo científico consiste en la adquisición perpetua de las conclusiones generales a las que Marx y Engels arribaron y una aplicación más o menos flexible en sus conclusiones particulares, dejándose de lado el manejo del método analítico para comprensión de la realidad.
Las conclusiones a las que Marx y Engels arribaron no fueron el resultado de una observación intuitiva sino de la utilización de una serie de “herramientas mentales”. El socialismo científico no solamente es una serie de conclusiones que han de ser consideradas a través de las transformaciones que ocurren en transcurso del tiempo y según las diferencias de las sociedades, sino que es además consiste en una monumental gama metodológica para la comprensión de la realidad. La metodología y sus conclusiones son inseparables. Las segundas son el derivado de las primeras y solamente ambas juntas constituyen el socialismo científico.
Lamentablemente, el método mismo no es tan manejado y conocido como sus conclusiones, lo que ha restringido significativamente nuestro lenguaje, nuestra comprensión y nuestra capacidad de aplicar hoy el socialismo científico.

El seminario pretende aportar una mayor comprensión sobre el método que Marx y Engels utilizaron para arribar a sus monumentales conclusiones.

Cabe señalar, por último que el manejo del método no solamente es útil para la elaboración de grandes textos tales como los son los “cuatro” tomos de El Capital, sino que lo es igualmente para la elaboración de pequeños documentos como boletines y panfletos. El método analítico del socialismo científico está recién completamente desarrollado en El Capital, sin embargo, el método atraviesa prácticamente todos los escritos de Marx y Engels, desde los textos más pequeños como por ejemplo, Tesis sobre Feuerbach, hasta las más insignes obras.

Por esto último, este seminario no solamente tiene una finalidad teórica, es decir, no solamente sirve para que adquiramos herramientas para una comprensión más acabada de lo que es el método que nosotros los comunistas utilizamos, y así, por ejemplo, mejorar nuestros argumentos con los que llegaremos a nuestro pueblo o enfrentaremos a los contrincantes, sino también una finalidad práctica, pues nos servirá para nuestro trabajo cotidiano en la elaboración desde documentos hasta el más simple de los panfletos. Veremos que un simple panfleto, si tenemos en nuestras mentes guardo el método que Marx y Engels utilizaron, será la expresión de una gran idea, una síntesis, una conclusión, escrito en el mejor de los lenguajes dialécticos.

martes, 12 de febrero de 2008

Segundo Seminario Marxista Leninista













INVITACIÓN__________________________

Segundo Seminario Marxista Leninista.
Sistema Metodológico de Carlos Marx: Un Acercamiento al Capital.
La Célula Pablo de Rokha del PC (AP) le invita a participar del Segundo Seminario Marxista Leninista. La Actividad se realizará el sábado 15 de marzo entre las 16 y las 20 horas en Urracas de Emaus San Bernardo, Condell nº98 (entrada lateral, detrás de la estación del metro tren de San Bernardo.

Célula Pablo de Rokha
Partido Comunista (Acción Proletaria) PC (AP) San Bernardo.
www.accionproletaria.com
http://pcapsanbernardo.blogspor.com
sanbernardopcap@gmail.com

martes, 5 de febrero de 2008

Entreviste en el Clarín al Camarada Eduardo Artés

Eduardo Artés, precandidato presidencial del Juntos Podemos, del PC (AP), conversó con Clarín sobre su proyecto partidario



escrito por Gregorio Angelcos
sábado, 07 de octubre de 2006
Con gran seguridad este político de un partido histórico y alternativo a la realidad sistémica que determinó la ley de partidos políticos legada por Pinochet, fue definiendo su visión sobre la orgánica que preside y que según nos señalo tiene a estas alturas una estructura política nacional. Eduardo Artés es fundador, organizador y dirigente del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC(AP) desde su nacimiento en 1979, en correspondencia con sus funciones le ha correspondido estar al frente en la elaboración política e ideológica del PC(AP), en asumir las tareas en plano nacional e internacional del Partido.
1.- ¿Cómo definiría al PC(AP)?El Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC(AP), es un partido marxista-leninista esto significa que asume y se asume desde los intereses políticos y desde la ideología del proletariado, el PC(AP) se construye sintetizando la experiencia de la lucha por el socialismo a nivel nacional e internacional, buscando la manera de jugar correctamente el papel de organización de vanguardia en la lucha por la superación revolucionaria de la sociedad, el PC(AP) se construye con hombres y mujeres que se destacan en la lucha obrera y popular, que colocan los intereses colectivos, de las masas en el centro, que sirven al pueblo de todo corazón, el PC(AP) es por definición y practica el Partido que lucha verdaderamente por la revolución socialista en Chile. 2.-La visión de su partido frente al concepto de democracia. Vivimos en una sociedad dividida en clases antagónicas, de allí que no se puede hablar de democracia en abstracto, por el contrario en el capitalismo la “democracia” solo funciona para los dueños del capital, para un reducido puñado de personas, esa es la realidad de Chile, nosotros hablamos de la democracia para la mayoría ( hoy es para una minoría) y esta solo ha existido y puede existir en el verdadero socialismo, donde los trabajadores, el pueblo participa directamente en la dirección del Estado, donde sus representantes o parlamentarios deben estar bajo el control de sus representados a diferencia de la actual “democracia” donde nadie a no ser los interés del acomodo y del dinero los controlan, en la verdadera democracia todo los cargos deben tener carácter de revocables de acuerdo al interés de los representados. De cualquier forma dentro de la dictadura del capital ( Chile actual) luchamos por las libertades democráticas para los trabajadores sobre todo en el plano político, sindical, económico y cultural. 3.-Frente al modelo de economía neoliberal, ¿cuál es la propuesta? El modelo neoliberal no es otra cosa que una forma especifica que ha adquirido el capitalismo, por lo tanto la propuesta es la superación del capitalismo y esta no puede ser otra que el socialismo, esto en términos generales, en lo inmediato impulsamos la defensa de la soberanía nacional expresada entro otros en una fuerte campaña por la renacionalización del cobre, estabilidad laboral, salud y educación gratuita y bajo gestión estatal, sistema de seguros previsionales ( AFP) estatal, etc. medidas que golpean al neoliberalismo y por lo tanto al capitalismo y en la lucha por su logro vamos abriendo camino a la superación de fondo, revolucionaria de la sociedad. 4.-¿Por qué cree que fueron derrotados los denominados “socialismos reales”? Lo primero los “socialismos reales” nunca han existido, esa denominación fue uno mas de los intentos de los oportunistas y revisionistas para pasar su capitalismo burocrático de Estado como socialismo, lo que se vino abajo no fue el socialismo sino que la falsificación , la traición al mismo, de hecho la Unión Soviética a partir del XXII Congreso del PCUS, desde el año 1956, desde que iniciaron la transformación de la potencia socialista en una potencia social imperialista dejo de ser socialista, allí se restauró el capitalismo en versión de capitalismo monopolista de Estado, por lo tanto la caída de los llamados “socialismos reales” fue la caída de una forma de capitalismo, fue la sinceración del sistema capitalista imperante. El socialismo mientras se sostuvo la dictadura del proletariado mostró su superioridad en relación al capitalismo a nivel mundial. 5.-¿Porqué su propuesta en Chile es insurreccional, qué la justifica? La Unidad Popular trato de lograr la superación de la sociedad por medio de la inexistente “ vía pacifica”, el precio que pagamos los trabajadores y las fuerzas revolucionarias fue enorme, no se puede pasar por alto las leyes de la revolución. En la actualidad el Estado capitalista y sus instituciones dentro de ellas las FFAA y de orden, han reforzado su natural carácter de clase reaccionario de manera tal, que es una ingenuidad pensar que es posible superar al capitalismo y alcanzar una nueva sociedad el socialismo, sin que estas se opongan con las armas en la mano, sin que traten de ahogar nuevamente en un baño de sangre al movimiento obrero y popular, el camino insurreccional no es una porfía ni una fijación teórica fundamentalista, se sustenta en la caracterización científica del Estado y sociedad capitalista existente, de cualquier manera nosotros no jugamos a la revolución trabajamos para que esta se produzca como resultado de la acumulación de fuerzas, de niveles superiores de organización y de la lucha de clases, para ello no despreciamos ninguna forma de lucha que se desarrolle y de desde los trabajadores y de las mayorías explotados y oprimidas del país. 6.- ¿A quiénes considera sus aliados tácticos y sus aliados estratégicos? Levantamos las reivindicaciones políticas e inmediatas de las masas, en torno a este objetivo hacemos nuestras alianzas, tanto las especificas y concretas como las de mediano y largo plazo, de cualquier manera los “aliados tácticos” son variados y ocupan un tiempo limitado, mientras que los “estratégicos” dicen relación con la coincidencia en los objetivos estratégicos de la revolución. No se puede contestar quienes son con nombre y apellido, en los tiempos que corren “ se han visto muertos cargando adobes” y existe una gran distancia entre lo que se proclama y lo que se hace, de allí que nuestros aliados están en contaste redefinición, es claro que los buscamos en el campo popular, en todos aquellos que se auto reclaman revolucionarios y progresistas, en la actualidad son aquellos que sostienen una clara definición antineoliberal, anticapitalista y antiimperialista, con los que no se entrampan en arreglines con los bloques dominantes, en los que sostiene el camino propio, independiente de la concertación y la derecha y se alzan en lucha abierta contra ellos. 7.-Explique como se organiza el Estado en un proyecto socialista como el que propone, y como participan los diversos estamentos e instituciones en su interior. El Estado socialista se organiza a partir de la dirección de los trabajadores y demás sectores populares organizados, por lo tanto es el Estado mas democrático que ha conocido la humanidad, es y esta al servicio de la amplia mayoría de la población quienes desde numerosos mecanismos autoconstruidos, ejerce la dirección y control sobre el mismo, el Estado socialista solo no es democrático con el puñado de grandes capitalistas ligados a las potencias imperialistas, ellos no podrán tener expresión en el socialismo.Los reaccionarios y la falsa “izquierda” temen al socialismo científico, a la dictadura del proletariado, saben que con ella el capitalismo y el sistema de explotación del hombre por el hombre del cual ellos profitan no puede expresarse, la dictadura del proletariado es muy importante para impedir la subversión y los atentados de los burgueses derrocados y de sus amos imperialistas.De cualquier manera el socialismo en Chile tomara la forma que la realidad y las tareas revolucionarias nos impongan, todo por cierto a la luz de los principios generales de la ideología marxista-leninista. 8.-Explique que significa ser neostalinista, hay variaciones en relación al stalinismo ortodoxo? Ambas expresiones son un invento de los publicistas burgueses, lo correcto es hablar de marxismo-leninismo, el cual no se puede entender ni existe al margen de los aportes del camarada José Stalin. Han existido algunos que auto proclamándose comunistas han querido salir de su mediocridad y pequeñez atacando la obra y figura del un gran dirigente del Movimiento Comunista Internacional como fue Stalin y al poco caminar han terminado desconociendo a Lenin, a Engels y al propio Marx, se han convertido en reptiles que se arrastran permanentemente tras las migajas que les tiran los reaccionarios por sus servicios prestados al sistema capitalista.La verdad es que la obra, el pensamiento de Stalin en tanto que parte integrante del marxismo-leninismo es hoy cada día mas estudiada y asumida por los revolucionarios en todos los países, algunos con mayor acierto y otro quedándose en lo formal, en lo reclamativo, pero de cualquier manera la lucha de clases esta barriendo a las hojas que cubrían la tumba de Stalin, hoy a pesar de la reacción y de los traidores al comunismo Stalin esta mas vigente que nunca.

viernes, 1 de febrero de 2008

Los Rollos del Marx Muerto

¿“Los rollos del Marx muerto1”…?1 (Artefacto de Nicanor Parra mediante el cual ironiza la
vigencia del marxismo, expuesto en la exposición de octubre de 2006 en el Centro Cultural Palacio La Moneda.)

La primera confrontación histórica entre el trabajo y el capital resultó victoriosa para éste último. En 1989 declaró eufórico el capitalismo su victoria final: ¡el fin de la lucha de clases, el fin de las contradicciones sociales, el fin de la historia, el fin de las “utopías”! En fin, el fin de todo... excepto del capitalismo que persistiría hasta que el sol explotara y el universo se volviera a contraer. Hasta ese lejano día, los seres humanos irían tranzando, de planeta en planeta, de constelación en constelación bajo la forma de mercancía, todo lo imaginablemente transable: cosas, drogas, armas, mujeres, niños, pues… todo. Y junto con esta celebración de victoria, los representantes científicos de la burguesía decretaron a la explotación y a las demás críticas hechas a la economía de mercado por Marx, como un vil invento de un hombre que no tuvo otro afán que el de crear una cosmovisión satánica. Su obra fue expurgada de universidades, academias, escuelas, foros, editoriales, librerías... Marx fue condenado al purgatorio.Pero, las hambrunas, las guerras, las crisis energéticas, el sobrecalentamiento global, la depredación insustentable de la tierra, de su fauna y de su flora, las pandemias, las usurpaciones de tierras, bosques y aguas por parte de las transnacionales, la concentración desenfrenada de la riqueza, la enajenación creciente del trabajo, el aniquilamiento económico y cultural de los pueblos originarios, la expansión explosiva de la violencia y de la drogadicción, y la pérdida generalizada del sentido de la vida al quedar entregado el mundo al simple arbitrio de los intereses económicos dominantes, han hecho levantarse a los pueblos, desde Europa hasta África, desde América latina hasta Asia... nuevamente. La embriagadora euforia del capital por su triunfo le duró menos de dos décadas.Y con el levantamiento de los pueblos comenzaron las interrogantes. ¿Quién podía explicar la creciente debacle en que se iba internando el mundo en manos ahora de este único modo de producción? Los que buscaban respuestas consultaron a los economistas neoliberales, pero solamente encontraron alabanzas al sistema. Siguieron buscando y encontraron algunas explicaciones en textos socialdemócratas, pero insuficientes en comparación con la catástrofe que avanzaba abrumadora… ¿Dónde estarían las explicaciones?, se preguntaban.Por ahí alguien escuchó a alguien que nombró a alguien que citó un nombre olvidado. Así, lentamente empezaron a ser desenterrados unos antiguos rollos firmados por un tal Karl Marx. La inmensa obra empezó a ser releída y se fue descubriendo que en ella se describía, con precisión pasmosa, un capitalismo como el que hoy conocemos... delineación obtenida sobre la base de análisis y proyecciones científicas realizadas hace ¡mucho más de un siglo atrás, cuando el capitalismo moderno estaba aún en pañales! Los lectores se deslumbraron primero, se interesaron después y luego comenzaron a estudiar. Así descubrieron que ese tal Marx había acertado en cada una de sus conclusiones sobre el desarrollo ulterior del capitalismo y que, además, señalaba que las insoslayables contradicciones de éste no podrían ser superadas por el irracional funcionamiento del sistema mismo... Sólo una nueva y superior sociedad emergida de las cenizas de la anterior, cuyas directrices de funcionamiento emanaran de la racionalidad, señala, podría dar solución a la encrucijada en que se encontraría la humanidad.Un ensayo narra de la siguiente manera el “revival” del marxismo: “Así, en su edición del 19 de diciembre de 2002, The Economist escribía que ‘el comunismo como sistema de gobierno está muerto o agonizante’ pero, no obstante ‘su porvenir parece asegurado en tanto que sistema de ideas’. Business Week del 20 enero de 2003 evocaba el retorno de la lucha de clases. Más recientemente, en el Financial Times del 28 de diciembre de 2006, John Thornhill señalaba que ‘el reciente desarrollo de la mundialización que, desde muchos puntos de vista, recuerda a la época de Marx, ha conducido sin ninguna duda a un interés renovado por su crítica del capitalismo (…) ¿Cómo puede ser que el dos por ciento más rico de la población adulta posea más del 50% de la riqueza mundial mientras que la mitad más pobre no posea más que el 1 %? ¿Cómo se puede comprender el capital sin leer Das Kapital? En Francia, Jacques Attali, acaba de publicar una biografía de Marx en la que sostiene que sólo hoy podemos plantearnos las cuestiones a las que respondía Marx.’ ” Otra notable manifestación en este proceso de “revival” es el que ocurrió en agosto de 2005, mes en que el programa radial In Our Time de la Radio 4 de la BBC de Londres, realizó una encuesta entre sus oyentes para averiguar “quién fue el mayor filósofo de todos los tiempos”

martes, 29 de enero de 2008

Sindicato que no representa los intereses de los trabajadores

Declaración Pública
La Célula Atacama Roja, del Partido Comunista (Acción Proletaria), que realiza su trabajo entre los temporeros de Copiapó, comunica a los trabajadores y sindicalistas progresistas, a las organizaciones revolucionarias y al movimiento social que: Debemos romper con la mesa agrícola por ver que esta no entrega soluciones reales a los trabajadores, aumentando la presión y abusos antisindicales por parte de la patronal, agrupada en APECO, sobre los trabajadores organizados y más concientes, así también por parte de los demás Fundos no asociados. Hemos comprobado que la dirección del sindicato, recientemente constituido, no representa los intereses de la masa trabajadora del valle de Copiapó, siendo este sindicato manipulado por la dirección de la CUT, dirigida en especial por quienes deshonran el nombre de "Comunistas" ( ya que en la práctica demuestran que no lo son) y la Concertación, que con un afán oportunista, reformista y electoralista, llevan al fracaso la movilización, siendo estas luchas y demandas legítimas de los trabajadores temporeros, que al no realizar un análisis profundo de la realidad de los trabajadores temporeros, se teme y desprecia la importancia de su opinión y de las formas de resolver sus conflictos.Afirmamos desde el Partido Comunista (Acción Proletaria), PC (AP), que no transaremos los intereses de los trabajadores temporeros porque son los intereses de nuestra clase, no aceptaremos negociados ni acuerdo a espalda de los trabajadores temporeros, más aún, cuando perjudican sus legìtimas aspiraciones de un mejor salario y mejores condiciones laborales. Sabemos de las enormes ganancias de las Frutícolas, se lamentan por el precio del dólar y argumentan la imposibilidad de aumentar sueldos, pero no hablan ni una palabra de los miles de millones de utilidades que obtuvieron el 2007, ni menos se acuerdan de las exportaciones que realizan a Europa, vendidas en la moneda Euro, la cual no ha bajado, es más, a subido en los últimos meses.Pareciera ser que aquellos que se quieren hacer pasar por los portavoces de los intereses de los trabajadores temporeros, no conocieran de esta realidad. Sólo buscan apaciguar el descontento generalizado de los trabajadores asalariados de todo el País, frenando, paralizando o desmovilizándolos.Hacemos un llamado urgente a los trabajadores temporeros a levantar con fuerza un nuevo y potente sindicato de trabajadores temporeros de Copiapó, donde, desde la elección de los dirigentes sea un real compromiso con las necesidades y aspiraciones de los trabajadores temporeros y sus familias.Hacemos un llamado, además, a todos los progresistas, a desenmascarar a la dirección de la CUT, empezando por Arturo Martínez y compañía. Sólo así podremos construir un sindicalismo que represente a las amplias mayorías de nuestro país.

CÉLULA ATACAMA ROJA, del Partido Comunista (AcciónProletaria), PC(AP) de Copiapó.
EL SIGUIENTE DOCUMENTO FUE ENTREGADO A LOS TRABAJADORES FRENTE A LA CÚPULA REGIONAL DE LA CUT Y DEL PARTIDO "COMUNISTA"Ante el acuerdo firmado por el sindicato de trabajadores transitorios y eventuales del valle de Copiapó, la CUT regional, Inspección del trabajo y mesa agrícola en general.LOS TRABAJADORES TEMPOREROS MANIFESTAMOS:
- Que el sindicato de trabajadores transitorios y eventuales del valle de Copiapó, NO fue elegido democráticamente por los trabajadores, porque no hubo elecciones de directiva.- Que el acuerdo firmado NO representa ningún avance para los trabajadores agrícolas ya que este NO ES OBLIGATORIO NI VINCULANTE en el aspecto mas importante del petitorio (sueldo líquido + tratos).- Debido a esto, desconocemos la representatividad del sindicato, la CUT regional y la mesa agrícola por NO respetar el petitorio inicial (350.000 líquido, mas descuento legal 18%, la gratificación + el trato) formulado y aprobado por gran parte de los trabajadores del valle.- Denunciamos el incumplimiento del acuerdo, sobretodo en el tema de alimentación. El día martes 15 de enero del 2008, en el fundo Pabellón alto (Ruiz-Tagle) resultaron INTOXICADOS más de 25 trabajadores con la comida del casino.Ante estos reiterados abusos y atropellos a nuestra dignidad; proponemos que el acuerdo cubra todas las faenas del año, que mantenga y SUBA el valor de las cajas, que firmen todas las empresas y no sólo las asociadas a APECO.También proponemos la creación de nuevas organizaciones que nos fortalezcan como trabajadores, para defender nuestros derechos e intereses.MOVIMIENTO DE TEMPOREROS ORGANIZADOSEn torno a esta declaración, la cúpula regional de la CUT y el P"C" han tratado de enlodar a los trabajadores que están por reales y permanentes soluciones para los temporeros. Nosotros mantenemos nuestra postura, ya que tarde o temprano el trabajador leerá esa declaración y se dará cuenta en términos prácticos que la CUT nuevamente ha transado con el Bienestar delas grandes mayorías de nuestro país.

viernes, 25 de enero de 2008

Niño Mapuche Encarcelado

Niño de 16 años mapuche encarcelado por el Estado de Chile
Campaña de solidaridad

José Galvarino Lepicheo Machacan , es un niño de 16 años, mapuche de la provincia de Arauco, encarcelado por el Estado de Chile sin que hasta hoy se le conozca delito por el que se le acuse y condene.
El único motivo por el cual fue detenido es aparecer en una fotografía tomada a una de las manifestaciones por reivindicaciones de tierras y otras demandas mapuches.
Por lo demás el juez concedió al fiscal que lleva la causa ¡seis meses sólo para investigar!…, mientras tanto José Galvarino Lepicheo Machacan deberá quedar en prisión preventiva hasta que se le impute un delito, lo contrario será declararlo en libertad y reconocer su inocencia.
José Galvarino Lepicheo Machacan no cuenta con las debidas condiciones materiales, judiciales, psicológicas y de respeto básico, está recluido con otros niños y adultos que le hostigan y discriminan por su condición de mapuche y su integridad personal corre peligro.
El Estado de Chile aprobó la Nueva Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, la cual respetaría y velaría por los derechos fundamentales de los imputados; sin embargo, y según todas las opiniones de los expertos, esta Ley no cuenta con las debidas implementaciones materiales, garantías judiciales, atención psicológica y, lo que es más grave, en su actual aplicación infringe y vulnera los derechos humanos de niños y niñas de Chile.
Si las informaciones y condiciones en las que se encuentra José Galvarino Lepicheo Machacan son ciertas, debe disponerse con urgencia las medidas que cautelen la integridad física, moral y psicológica de este niño, de forma que se aplique y cumpla en nuestro país los acuerdos tomados respecto a los derechos humanos en la Convención Internacional de los Derechos del Niño y Niña.